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jueves, 8 de enero de 2015

EL MISTERIO DE LOS PLOMOS

     Me llamo María. Es increíble  y al mismo tiempo extraño cómo suceden cosas extraordinarias en la vida. Lo que os voy a contar sucedió una mañana fría de invierno, concretamente el 22 de diciembre de hace varios años.

     Esa mañana me levanté como todos los días de vacaciones, hice las tareas que me encomendaron en casa y a las dos de la tarde mi madre me llamó para comer. Luego vi la televisión para posteriormente jugar con mis padres, mi hermano y mi abuelo al Cluedo. Serían alrededor de las siete de la tarde, ya de noche, cuando de pronto se apagaron las luces del comedor. Mi hermano y mi padre bajaron al piso de abajo a mirar los plomos del contador de la luz. Se cansaron de mirarlos, de quitarlos y ponerlos una y otra vez, todo estaba bien aparentemente pero continuaba sin haber luz eléctrica en nuestra vivienda. ¡Era todo un misterio!. Pero debo decir que así permanecimos veinte días, sin luz eléctrica: comíamos de bocadillo y nos dormíamos cuando anochecía. Menos mal que mi madre que es muy previsora guardaba velas de hacía muchos años y las encendíamos, aunque su luz alumbraba muy poco.

    Permanecimos veinte días sin luz eléctrica en pleno siglo XXI. Así pasamos las Navidades, a obscuras, menos mal que los regalos de los Reyes Magos iluminaron estos días por la ilusión con que los recibimos y los disfrutamos. Comimos las uvas escuchando el reloj de la Puerta del Sol de Madrid gracias a la batería del ordenador portátil.

    Cuando mi padre consiguió desvelar el misterio de los plomos no parábamos de reírnos a carcajadas. Ya que todo el misterio se debía a que los cables eléctricos internos estaban cuarteados y los electricistas que habían mirado no encontraron la avería que producía el misterio que se encontraba detrás de los plomos.

    En fin, unas Navidades maravillosas sin luz eléctrica tratando de desvelar un misterio inexistente.


            Más obscuridad en: julianoelapostata56.wordpress.com/2015/01/04/este-jueves-un-relato/


Acotación: plomos=fusibles

9 comentarios:

  1. Lo pasasteis tan bien sin luz, que ni siquiera os dio por mirar si había luz en las demás casas .
    Un abrazo.

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  2. Bueno, resulta una anécdota divertida porque se resolvió jejej... de haber seguido mucho más en esa situación, seguro no estarías recordándolo con una sonrisa jejeje
    Saludos!

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  3. La luz os la trajeron los Reyes Magos que iluminaron vuestras caras al ver los regalos.
    Besos

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  4. Otra cosa sería en verano, con casi 40 grados de temperatura. Así no sería gracioso.
    Bien escrito.

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  5. Pues vaya electricistas. Menos mal que os lo tomásteis con humor.
    Un abrazo

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  6. Creemos que la electricidad es necesaria. Depositamos nuestras vidas en ese pequeño milagro. Y a veces despertamos con otros convencimientos.
    Saludos

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  7. La falta de luz, al parecer y según todos los relatos leidos, favorece la convivencia. El misterio de los plomos finalmente se resolvió, pero me queda la duda que más arriba te han planteado. ¿No existían viviendas cerca para comprobar que la avería no era general sino localizada en la vuestra?.
    Un abrazo.

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  8. Un problema visto desde los ojos de un niño, parece menos problema. Navidades diferentes, vividas y disfrutadas, lo de menos fue la luz.
    Besos.

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  9. Lo mejor es tener luz y decidir (por unanimidad) cuando la quitamos y cuando la ponemos. El ejercicio anímico es doble: elegir el momento en el que se quiere la oscuridad y disfrutar de ella. De todo se aprende. Gracias por un texto tan próximo y limpio.
    Besos

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